Indice General

Introducción

I. El Perfil de la Institución Museística


II La Proyección Museística

III. El Registro e Inventario de Colecciones

IV. La Conservación del Museo

V. Museografía

VI. La Infraestructura Física de Museos

VII. Bibliografía

 




Función educativa del museo

La educación e interpretación de los fenómenos culturales es una de las tareas más importantes del museo, la cual debe estar en consonancia con sus objetivos. El museo no sólo debe ofrecer actividades de información sino también de capacitación sin olvidar que el proceso de aprendizaje en los museos debe ser informal y contener una alta medida de recreación. Informal ya que ofrece conocimientos de una manera distinta, y que en cierta forma rompe con los métodos tradicionales de enseñanza utilizados en las escuelas e institutos de educación formal.

Por esta razón, es importante la elaboración de programas educativos coherentes que permitan llevar adelante la función educativa del museo. Los programas educativos son los responsables de captar e incorporar al visitante a las actividades del museo, además de generar y mantener el interés del público en el mismo. Entonces deben definirse los objetivos y metas del programa y tomarse en cuenta a quién va dirigido, cómo debe ser adaptado, etc. Estos pueden apoyarse en una variedad de medios y técnicas como son exposiciones didácticas de carácter permanente o temporales, visitas guiadas, conferencias, cursos, películas, programas de entrenamiento, talleres, excursiones y eventos en general.

El área de educación es la encargada de procesar la información a publicar en forma didáctica a través de paneles de apoyo en sala de exposición, textos para guías de estudio, y en general, para materiales de información al público. El museo debe contar con, personal capacitado que brinde asistencia al visitante; que desarrolle instrumento y evalúe los programas educativos del museo, con el objeto de establecer una comunicación más efectivas entre éste y el público.

Programas Educativos

En el caso de los programas dirigidos a niños en edad escolar y a estudiantes de bachillerato, uno de los objetivos es complementar y contribuir a elevar el nivel de educación a través de la cooperación con las escuelas y otras instituciones de carácter educativo y/o cultural. Para ellos es necesario que el museo tenga conocimiento de los programas y disciplinas impartidas en las escuelas primarias y secundarias. Por otra parte, debe ofrecerse asesoría, apoyo y entrenamiento a los maestros de educación escolar y media, a través de visitas guiadas con apoyo de material didáctico, o de talleres especiales que ofrezcan información sobre la exposición.

En la elaboración de programas para niños es recomendable conocer las características del desarrollo del niño para determinar qué tipo de información debe ser montada y cómo debe ser presentada. Es importante que la información sea presentada en forma simple, concreta y especialmente por las vías visual y táctil. Para las visitas guiadas, en el caso de los niños, se recomienda basarlas en preguntas que haga el niño en referencia al objeto que esté viendo en el momento y a experiencias cotidianas de manera de introducirlo de una forma más directa al proceso de conocimiento. (OTERO, R. & E. SALMERO. 1979/80).

En lo que respecta a la pedagogía para adultos, ya existe un sistema de referencia establecido, es decir, el adulto no va al museo a aprender sino a reaprender. El carácter de las visitas es muy variable y mucho más fortuito, dejando de ser obligatoria como puede ser en el caso de los escolares. Los adultos pueden tener niveles de preparación diferentes, donde la experiencia práctica puede compensar una formación oficial deficiente. Los grupos de adultos pueden ser más heterogéneos dado que puede variar la nacionalidad, el conocimiento de otros idiomas, experiencia profesional, etc., cuya coincidencia estará sólo en el interés común por la actividad del museo. (ZMERBERG, H. 1970).

Las actividades educativas en los museos, de manera de organizar las diversas formas que puede adoptar, la hemos dividido en:
a) actividades realizadas en el museo utilizando como base los materiales expuestos como pueden ser las visitas guiadas, conferencias, etc.
b) actividades organizadas en el museo pero sin relación directa con los materiales expuestos como pueden ser ciclos de películas, conferencias, talleres, conciertos, teatros, etc.
c) actividades que se realizan fuera del museo pero basadas en los materiales expuestos como pueden ser exposiciones itinerantes, museobus, préstamo de material a las escuelas, etc.
d) actividades de extensión no basadas en materiales de las colecciones y realizadas fuera del museo.

Medios de apoyo a la actividad educativa

La visita guiada es uno de los medios utilizados con más frecuencia en los museos. Su objetivo central es facilitar la relación entre el público y el contenido de la exposición, haciéndola más directa. La visita guiada debe ser definida dependiendo del tipo de visitante y de lo que se quiere mostrar y transmitir. Deben ser tomados en cuenta datos como edad, sexo, procedencia, nivel de educación, para poder establecer el tipo de visita, la composición del grupo, la diferencia de intereses, expectativas y experiencias. Es importante que los grupos no sean muy numerosos y el tiempo de duración de la visita no exceda de los 45 min., aunque esto dependerá de la extensión, el recorrido y la interacción producto de la motivación entre el grupo y su guía. Es importante establecer un horario fijo para las visitas y un sistema de previa cita. Generalmente, la visita guiada es reservada casi exclusivamente a grupos de estudiantes pero es también usual su utilización con grupos de turistas y/o profesionales.

A los grupos de escolares se le deben proponer actividades dirigidas de carácter exploratorio tanto educativo como recreativo que estimulen su curiosidad y creatividad. El guía es el encargado de realizar la visita a los estudiantes de los institutos educacionales. Es recomendable que el guía posea experiencia o formación técnica o práctica, además de recibir capacitación por parte del para un mayor conocimiento del contenido de las exposiciones.

Las conferencias y charlas son otros medios utilizados en los museos como apoyo a la actividad educativa. La organización de conferencias y ciclos de charlas en el marco de las exposiciones estimula un mayor conocimiento del contenido de estas. Generalmente, esta actividad se reserva a grupos que manejan mayor información o a especialistas, por las características de tiempo e interés de los participantes, nivel de especialización conferencistas, etc.

Los talleres también constituyen medios útiles de apoyo a la actividad educativa. Pueden organizarse talleres prácticos en áreas específicas de conocimiento o enfocados hacia las técnicas empleadas en trabajos artísticos o del área cultural en general.

Materiales impresos, audiovisuales y otros


Las publicaciones constituyen un recurso muy útil de información y su objetivo central es dar a conocer al museo, tanto en sus colecciones como en las actividades que realiza.
Pueden existir publicaciones de carácter promocionar y especializado editadas periódicamente o en el marco de las exposiciones.

a) Publicaciones de carácter promocional. cuyo objetivo es invitar al público a participar en las actividades organizadas por el museo. Pueden ser pequeños folletos como trípticos o dípticos, mini guías, etc. Son muy útiles al público en general porque allí se debe ofrecer información acerca de las actividades generales que se realizan en el museo, las exposiciones permanentes y temporales, las características del museo y su recorrido expositivo, los horarios de atención al público, las actividades colaterales como ciclos de cine, charlas, talleres, los servicios de transporte, servicios especiales a estudiantes, cursos y además, información como la dirección del museo, teléfonos, facilidades de estacionamiento, formas de acceso desde diferentes zonas de la ciudad o comunidad, servicios de restaurante, cafetín, etc.

b) Publicaciones de carácter especializado: entre estas publicaciones tenemos los catálogos razonados los cuales deben contener información detallada de los objetos mencionados en éste. Se caracterizan por poseer información extensa y profunda sobre la colección o las exposiciones o muestras que se realizan. Incorpora información del artista y su creación, y de los investigadores y sus aportes. Este tipo de catálogo está dirigido principalmente a un público de nivel universitario y a especialistas en el área.

También pueden editarse catálogos de difusión como un órgano menos especializado, con un lenguaje accesible que sea útil tanto al público de más alto nivel como al público general.

Las guías de estudio deben poseer información fundamentalmente histórica y formal con un carácter didáctico. Regularmente están dirigidas a estudiantes de bachillerato y universitarios. La información debe ir acompañada de una bibliografía completa y ajustada al nivel académico mencionado.

También pueden publicarse boletines informativos o revistas donde se ofrezcan avances de los trabajos de investigación del museo o de instituciones afines, informaciones relativas a la comunidad, clubes, excursiones, noticias acerca de otros centros culturales, artículos de interés, etc. Estos boletines y revistas pueden ser coleccionabas, con ediciones periódicas mensuales, bimensuales o semestrales, que deben responder a las necesidades del museo.

Como las publicaciones del museo son documentos que quedan para la historia de la institución, es importante que todos los materiales publicados posean información correcta referente a los créditos institucionales, nombre del catálogo, fechas de inicio y término de la exposición, nombre del artista, lugar y año de edición, número de catálogo y número de la exposición dentro de la institución, número de depósito legal asignado por la Biblioteca Nacional, créditos de diseño gráfico, fotocomposición, casa editorial, fotografía, montaje, etc.

Otros de los recursos que pueden ser utilizados para cumplir las tareas de educación,, información y difusión del museo pueden ser la televisión, la radio, el video y el cine. Las posibilidades de los medios audiovisuales son muchas, pueden ser útiles para la captación e incorporación de nuevo público al museo, la preparación del visitante al contacto con las colecciones, como apoyo a las visitas guiadas y en la creación de un mayor interés en el público a través de una participación más activa.

Las técnicas audiovisuales permiten un mayor manejo de información de una manera más directa y dinámica. Pueden ser de gran ayuda en los museos pequeños que carecen de personal educativo o de guías docentes permanentes.

Dependiendo de la definición que se le dé al trabajo se pueden producir audiovisuales documentales con fines didácticos y científicos, de creación y de difusión o propaganda. Pueden producirse materiales que ilustren la labor del museo, cuándo fue creado y por qué, cuáles son sus metas y objetivos, etc.

Como complemento a los medios audiovisuales e impresos elaborados por el museo, se puede hablar del papel de la prensa y la radio como apoyo a la labor de difusión del museo. La institución museo puede reservar espacios fijos en la prensa y la radio local o nacional para informar sus actividades y/o comentar las exposiciones. Estos medios poseen la gran ventaja de ser sumamente accesibles al público en general.

Actividades de extensión a la comunidad

La comunidad es una unidad social en constante evolución. Sus procesos culturales, diversos y plurales, se manifiestan colectiva e individualmente dentro de sus estructuras institucionales. Su modo de vida dependerá del grado de participación de su población y de ciertas formas de acción social derivadas de sus normas, tradiciones y valores culturales.

Dentro de este ámbito, el Museo puede participar en el desarrollo cultural de la comunidad desempeñando una función integradora, la al puede ser cumplida a través de un programa de extensión, que tendrá como objetivo principal generar un proceso de animación socio-cultural para promover la participación y creatividad de la población en el campo cultural.

El Museo al ubicarse en la comunidad debe contribuir a la conservación de su pasado y de su individualidad y, al mismo tiempo, descubrir, estudiar, preservar, defender y exaltar sus valores humanos y universales para devolverlos a la comunidad mediante actividades que han de ser provechosas para todos los sectores de su población.

De acuerdo con lo expuesto, el programa debe establecer un orden para su realización:

1. Conocer las necesidades y tradiciones culturales de la comunidad.

  • Establecer contactos con las instituciones y organizaciones, formales o no, para conocer las actividades que se realizan y las necesidades referidas al campo artístico, cultural y científico
  • Conocer el interés de la comunidad hacia el programa ya que la participación será totalmente voluntaria.
  • Conformar instancias de decisión en comunidad para la planificación , programación y ejecución de actividades culturales


2. Estrategia de acercamiento a la comunidad.

  • Programar actividades de extensión para propiciar la participación de la comunidad.
  • Organizar talleres para estimular el acercamiento de la comunidad al Museo: cerámica, escultura, gráfica, pintura, etc.
  • Planificar exposiciones itinerantes en los espacios de la comunidad.
  • Realizar visitas guiadas de las exposiciones a las personas o grupos de la comunidad que asisten a los talleres.


3. Planificar y programar actividades de extensión con la comunidad.

  • Considerar diagnóstico cultural de la comunidad.
  • Planificar y programar las actividades sobre la base de una estrategia de participación.
  • Estimular las potencialidades creativas de la comunidad en el campo cultural para que formen parte del equipo de actividades de formación y recreación: espectáculos, cursos, talleres, etc.


4. Divulgar el desarrollo del programa en la comunidad: sus alcances, cambios, etc.

5. Llevar la realización de actividades de extensión a los espacios de la comunidad: plazas, colegios, áreas verdes, canchas deportivas, iglesias, etc.

6. De acuerdo con los objetivos del Museo la programación de actividades debe referirse al campo cultural como:

  • Artes Auditivas: música clásica, ligera, folklórica, jazz, canto coral, y otras.
  • Artes escénicas: teatro, mimos, danza y títeres.
  • Literatura: cuentos, poesías, dramaturgia y otras áreas.

 

 

 

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